En setiembre del año pasado llegué a Rusia y estas son las cinco preguntas que más me han hecho en estos meses.
¿Qué estás haciendo en Rusia?
Estoy haciendo un máster en Comunicación Internacional con doble especialización en Filología y Relaciones internaciones. Al mismo tiempo, estoy fortaleciendo mi capacidad de adaptación, mi competencia intercultural y mis habilidades lingüísticas. Si bien el programa es en inglés, el ruso es esencial para poder vivir en Rusia, con mayor razón en una ciudad como Rostov del Don, que está lejos de la capital.
¿Hay europeos o estadounidenses en tu clase?
No, no he visto ninguno ni en mi clase, ni en el campus ni en el dormitorio. No he visto a un extranjero de esas partes del mundo ni siquiera en el club de conversación de inglés (que no tiene nada que ver con la universidad).
La pregunta que surge a continuación es: Y entonces, ¿gente de qué nacionalidades elige Rusia como destino de estudios? A manera de ejemplo, en mi clase tengo compañeros de Malasia, Siria, Bangladesh, Nigeria, Madagascar, Colombia, Irán, Rusia y otros países que pertenecían a la Unión Soviética. En otros programas académicos también hay bastantes estudiantes de China, de varios países de África y Latinoamérica, así como de India y Pakistán.
¿Se siente que hay una guerra y sanciones?
Aparte de avisos de alerta por SMS, felizmente no he tenido ninguna experiencia cercana con el conflicto en sí. Sin embargo, según me comentan, cuanto más lejos del centro de la ciudad, más indicios hay de ataques. Para los estudiantes extranjeros, una de las principales dificultades que afecta al día a día es el corte del internet móvil durante el día y en algunos lugares como tiendas, mercados y en la estación de tren, aunque tengo entendido que dichas restricciones solo se dan en esta zona del país.
Las sanciones son otra cuestión, especialmente para acceder a fondos en el extranjero y a ciertos contenidos en internet. En el primer caso, la única solución es usar cripto; y para el segundo, VPN. Ahora bien, con «ciertos contenidos», no me refiero a nada ilegal, sino a varios portales de noticias, redes sociales y bases de datos académicas. El bloqueo va en ambas direcciones: Rusia bloquea algunas cosas y otros países bloquean el acceso con IP ruso. El verdadero problema es cuando el VPN deja de funcionar y hay que buscar otras alternativas.
¿Qué te parece la comida?
A decir verdad, casi no he probado comida típica desde que llegué. Sin embargo, la comida que he probado en los restaurantes así como los productos que he comprado en el supermercado me han parecido siempre muy buenos y ricos. Por ejemplo, me he vuelto fan del rábano verde y el pan negro de centeno. Sin embargo, hay algunas cosas que conozco de toda la vida y que saben diferente aquí, como la manzanilla y el jengibre (o kión). Me llama particularmente la atención el caso del jengibre. Como la raíz que compré casi no tenía ni sabor ni olor, pensé que sería mejor conseguir jengibre en polvo. Bueno, tampoco le siento el sabor, pero le echo a la comida de vez en cuando con la esperanza de que al menos tenga un efecto positivo en la salud.
¿Cómo te va con el frío?
Mucho mejor que el primer invierno que pasé en Europa hace ya varios años. Esta vez tengo ropa y zapatos más apropiados. Me gusta ver la nieve (caminar sobre ella es otra cosa) y trato de tener mucho cuidado para no caerme (otra vez) sobre el hielo. Me sorprende ver cómo los padres empujan cochecitos con sus bebés mientras cae la nieve, los niños pequeños van en minitrineos y, en general, la gente sigue con su vida, incluso si eso implica ponerse zapatos con taco stiletto para salir de noche. Por otro lado, es divertido observar la moda perruna de acuerdo a las elecciones de sus dueños, desde el Hombre Araña hasta bonitos suéters que a veces tienen capucha con orejitas o protección para cada pata. Eso sí, a los gatos nadie los viste.
Llegamos al final de un post más. ¿Se te ocurren otra(s) pregunta(s) para mí? Si es así, escríbela(s) en el comentario y trataré de contestarla(s).
¡Hasta la próxima!
Elena